Lejos quedaron los tiempos en que la Fórmula 1 era un sitio exclusivo para hombres rudos y de vasta experiencia en el motor para ganarse la confianza de un equipo y manejar uno de los monoplazas. Ahora, todo ha cambiado y es común ver a jóvenes adolescentes que desde pequeños están subidos a un coche y antes cumplir 20 años ya compiten la máxima categoría.

Y ese es el caso de Jaime Alguersuari, piloto español que con apenas 19 años llegó a las filas de Toro Rosso, el equipo filial de Red Bull para disputar la temporada de 2019. De esta forma, se convertía en el piloto más joven en llegar a la categoría reina del automovilismo, hito que sería superado unos años después por Max Verstappen.

En dicho Campeonato, comenzó como reserva pero tuvo que sustituir al piloto titular Sebastien Bourdais por lesión y completó las últimas ocho carreras del calendario. Si bien no puntuó en ninguna, fue confirmado como piloto para 2010.

Para ese año, logra puntuar en tres carreras a pesar de tener una temporada plagada de contratiempos técnicos y abandonos por incidentes de carrera. De esta forma, fue renovado por una temporada más en la que buscaba mejorar sus registros.

2011 sería su mejor temporada en la Fórmula 1, ya que conseguiría 26 unidades para el Campeonato de Pilotos, aportando dos terceras partes de la totalidad de puntos de Toro Rosso. Esta situación hizo que algunas escuderías como Lotus se fijarán en el joven talento. Pero desde Red Bull le comunicaron que contarían con él para 2012.

Pero por motivos aún poco claros, Alguersuari no continuó en Toro Rosso ya que fueron designados como pilotos titulares Daniel Ricciardo y Jean-Eric Vergne. Incluso, su compañero de equipo Sebastien Buemi, que había tenido peores resultados que el español, fue fichado como piloto de pruebas.

Eso afectó enormemente a Jaime que, tras unos intentos infructuosos de volver a la Fórmula 1 y tras participar en otras categorías, como la Fórmula E ,anunció que se retiraba de la competición automotor para dedicarse a otro rubro totalmente distinto: la música.

Adoptó el nombre de DJ Squire y se lanzó al mundo de la música electronica. En la mesa de mezclas, halló toda esa energía positiva que abandera le hizo olvidar el paso frustrado por las pistas de competición en la Fórmula 1 para volcarlo en las fiestas techno por todo el mundo.

Incluso, ha tocado en Punta Cana, en el marco de festivales a plena luz del día y en las pintorescas playas donde se celebran los mejores festivales de música. "La música me ha cambiado la vida, he aprendido mucho de ella y de sus circunstancias. La música es compartir, no es competición. La haces no solo para estar bien tú, sino para ayudar a la gente. Nos une con personas de otros países, es un lenguaje universal, un sentimiento vivo", explica Alguersuari.

Pero el asfalto, el combustible y el motor pudieron más. Necesitó volver, aunque no sea al mismo lugar donde soñó. Decidió volver a competir, hacerlo en una de las disciplinas más exigentes, el karting, y en la máxima categoría de su país natal. Lo hizo como piloto oficial de CRG, para disputar el europeo y la prueba del mundial, escogiendo el campeonato de España de karting para completar su programa.

Regresó este año para la primera prueba del campeonato, y si bien finalizó tercero en la carrera, un choque le fracturó una de las costillas. Cuatro meses fuera de las pistas y un regreso que tuvo que demorarse. Hasta ahora, porque en la última carrera del año Alguersuari pudo subirse al lugar más alto del podio.

"Con esta victoria he sentido una liberación absoluta. Sin preparación alguna, ni poder disponer del mejor material, ni desde luego, haber sido el más rápido en pista, hasta la llegada de esta segunda carrera, yo no me consideraba ni de lejos el ganador, por esto la victoria ha sido un sorpresón. Lo más importante de todo esto es que no ha habido ni rastro de la lesión. Me siento increíble", declaró finalmente quién pasó por todos los estados posibles, pero al fin está donde quiere estar.