Perder la final del US Open a manos de Daniil Medvedev y, de esa forma, no poder ser el primer jugador en lograr el Grand Slam en más de cincuenta años, significó un golpe demasiado duro para Novak Djokovic. A tal punto, que desde ese partido, aún no ha vuelto a las canchas. Pero no por mucho tiempo más.

Más de un mes pasó desde ese fatídico día para el serbio en el Arthur Ashe Stadium, en los que el actual número uno del mundo reflexionó sobre su futuro en el circuito e, incluso, se especuló con que pondría fin a la temporada 2021. Pero nada de eso pasará.

El serbio, de 34 años, volvió ayer a los entrenamientos y tiene intención de jugar lo que resta del presente año en el que noviembre significará el fin de la temporada: el Masters 1.000 de París-Bercy (1 al 7 de noviembre), el Finals Masters de Turín (14 al 21 de noviembre) y la fase final de la Copa Davis (25 noviembre al 5 de diciembre),

Además de reafirmar su lugar como líder mundial en el ranking, Nole se tiene varias motivaciones más para volver al circuito. De ganar el Masters 1000 de París, igualará a Rafael Nadal como los máximos ganadores de ese tipo de torneos con 36 conquistas. También, si se alza con el Finals, será el máximo ganador de esa competición con seis títulos.

Por último, la Copa Davis sería un buen consuelo a nivel internacional tras perder la oportunidad de lograr alguna medalla para Serbia en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Djokovic ya ganó la Ensaladera en 2010 cuando lideró a su equipo a su primer título.