13 octubre 2021

¿Qué pasa con la ivermectina y el covid-19? Te contamos todo lo que sabemos hasta ahora de las investigaciones

 POR::

12 OCT 2021 – 10:59 AM EDT

Resumen

Los estudios sobre si la ivermectina es beneficiosa en el tratamiento de pacientes con covid-19 no han sido concluyentes, por lo que los funcionarios de salud pública han advertido al público no automedicarse. Pero varios ensayos a gran escala continúan evaluando el medicamento antiparasitario. Sin embargo, según informes de prensa, el senador Rand Paul dijo que los investigadores “no están dispuestos a estudiarla objetivamente” por “odio” a Donald Trump. Más tarde el senador admitió que sí se están realizando estudios. Aquí revisamos la investigación en curso.

Te puede interesar:

Historia completa

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) no ha aprobado el uso de la ivermectina, un medicamento antiparasitario, para tratar o prevenir el covid-19, la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2. Solo está aprobado el uso de la ivermectina en humanos para tratar algunas enfermedades causadas por parásitos, tales como la estrongiloidiasis y la oncocercosis intestinales, los piojos y algunas afecciones de la piel.

A pesar de que los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) contabilizan más de 70 estudios que evalúan la seguridad y efectividad de la ivermectina para tratar o prevenir el covid-19 en humanos, la FDA dice que los “datos actualmente disponibles no muestran que la ivermectina sea eficaz contra el covid-19” y que usar el medicamento para este propósito en humanos o animales “es peligroso” en algunas ocasiones.

Sin embargo, en una asamblea pública, el senador de Kentucky Rand Paul señaló que el fármaco no estaba disponible para el público porque los investigadores “no están dispuestos a estudiar objetivamente” su uso para tratar el covid-19 por “odio” al expresidente Donald Trump.

“El odio por Trump trastornó tanto a esta gente que no están dispuestos a estudiarla objetivamente”, Paul le dijo a sus electores el viernes 27 de agosto, cuando una mujer le preguntó por qué la ivermectina no estaba disponible, según el recuento de la reunión que hizo el Cincinnati Enquirer. “Así que, alguien como yo que está en el medio, no puedo decirle porque no estudiarán la ivermectina”.

En una columna de opinión posterior, publicada el 8 de septiembre por el Enquirer, Paul indicó que el diario no reportó lo que él dijo “con exactitud”. El senador afirmó que su punto era que “no sabemos todavía la historia completa sobre si [la ivermectina] es eficaz” y admitió que el medicamento está probándose en “varios estudios incluyendo un ensayo clínico de fase 3 en estos momentos”. “Nunca recomendé que nadie tomara ivermectina”, escribió.

Paul hizo sus declaraciones a poco menos de una semana de que la FDA usara Twitter para llamarle la atención a quienes han estado automedicándose con ivermectina para tratar o prevenir el covid-19 y un día después de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) publicaran una advertencia de salud pública, que mostraba un rápido y preocupante aumento de prescripciones de ivermectina y de afecciones graves asociadas a su uso.

La FDA dijo que la agencia recibió “múltiples informes” de personas en necesidad de " atención médica, incluida la hospitalización”, tras ingerir ivermectina destinada al ganado, la cual viene en dosis que pueden ser tóxicas para humanos. La ivermectina para animales, que es diferente a la destinada para humanos, sirve para prevenir la enfermedad del gusano del corazón y otros parásitos en diferentes especies animales.

Ni la Organización Mundial de la Salud ni los Institutos Nacionales de Salud han recomendado el uso de la ivermectina para el tratamiento contra el covid-19 fuera de ensayos clínicos, debido a la falta de evidencia.

La Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas también desaconsejó el uso del medicamento fuera de un ensayo clínico, debido a que hay “muy poca certeza de evidencia” y “preocupaciones de riesgo de sesgo (limitaciones de los estudios, por ejemplo) e imprecisiones” en los 15 estudios revisados hasta finales de julio.

El 1 de septiembre, preocupados por el alarmante aumento de llamadas a centros de control de envenenamiento tras la ingestión de ivermectina, la Asociación Médica Estadounidense, la Asociación Estadounidense de Farmacéuticos y la Sociedad Estadounidense de Farmacéuticos del Sistema de Salud hicieron un llamado a “poner un fin inmediato a la prescripción, distribución y uso de ivermectina para la prevención y el tratamiento contra el covid-19 fuera de un ensayo clínico”, y agregaron que “se ha demostrado que” el uso del medicamento con este propósito “ha sido dañino para los pacientes”.

“Mi recomendación es: si la gente está interesada en la ivermectina y en ayudar a probar cuál es su efecto, y si hay o no hay un beneficio, que participen en un ensayo clínico”, nos dijo en una entrevista telefónica David Boulware, profesor de medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota y especialista en enfermedades infecciosas. “Eso va a ayudar a que la sociedad obtenga respuestas, usted sabe, lo antes posible”.

Resultados preliminares no muestran beneficio

Investigadores en Estados Unidos y alrededor del mundo han mostrado gran interés por intentar averiguar si la ivermectina, un remedio antiparasitario barato y muy utilizado, pudiera ser usada segura y eficazmente para tratar pacientes con covid-19. Hasta ahora [septiembre 16], hay 77 estudios evaluando el uso de la ivermectina para tratar o prevenir el covid-19 registrados en clinicaltrials.gov y 139 ensayos registrados en la Plataforma de Registro de Ensayos Clínicos Internacionales de la OMS.

“Cuando el covid comenzó, todos querían ayudar como pudieran”, dijo Edwards Mills, un investigador canadiense que codirige uno de los mayores ensayos clínicos sobre medicamentos destinados a otros usos que se haya completado hasta ahora. “Y los que estamos trabajando en ensayos clínicos también hicimos lo que pudimos”. Mills hizo estas declaraciones el 6 de agosto, durante una presentación organizada por los NIH en la que mostró por primera vez los resultados preliminares del ensayo.

El ensayo llamado Together, codirigido por Mills, profesor de métodos de investigación de salud en la Universidad McMaster en Canadá, y por Gilmar Reis, profesor asociado de medicina de la Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais, en Brasil, comenzó en junio de 2020 y se realizó en 10 ciudades del estado de Minas Gerais. Este ensayo aleatorio de plataforma adaptativa comenzó a analizar la efectividad de la ivermectina en el tratamiento contra el covid-19 entre pacientes adultos de alto riesgo no hospitalizados el 15 de enero de 2021. El estudio analizó si la salud de los pacientes empeoraba y si necesitaban de hospitalización o de más de seis horas de observación en una sala de emergencia, a 28 días de la aleatorización.

De acuerdo con los resultados preliminares presentados por Mills, el estudio no encontró ninguna indicación de que el uso de ivermectina mostrara un beneficio (tampoco el uso de hidroxicloroquina o lopinavir/ritonavir, o metformina). El brazo [grupo de participantes] de ivermectina contó con 1,500 pacientes: 677 de ellos recibieron una dosis diaria del medicamento y los otros 678 un placebo [tratamiento ficticio] por tres días.

PUBLICIDAD

“No encontramos que tuviera ningún tipo de efecto, para nada, en nuestros resultados primarios”, dijo Mills.