11 noviembre 2021

*A propósito de lo que acontece hoy en día con Haití. Escrita hace16 años.*

*Carta Histórica del Gral. Elías Wessin y Wessin al periodista Radhamés Gómez Pepín sobre el futuro de la República Dominicana y Haití.*

Radhames Gómez Pepín              13/12/2005Director El NacionalSu DespachoCIUDADEstimado Radhamés:
Pláceme saludarte en este tiempo de navidad y desearte un prospero y saludable 2006, en ocasión de emitir una opinión sobre un tema que se exacerba con los acontecimientos del pasado día 12 en Puerto Príncipe, Haití.  En espera de ser acogida por ese prestante medio que dignamente diriges, expreso lo siguiente:

“La guerra civil y militar entre la Republica Dominicana y Haití, es un “pleito casao” que cada día está más cerca.  Diezmar ambas poblaciones con matanzas incontrolables es la solución menos costosa para las naciones poderosas. 

Una guerra entre Haití y Republica Dominicana tendría características diferentes a las del siglo XIX, porque tendríamos al adversario dentro de nuestros barrios y campos por cientos de miles.

Lo que le sucedió al Presidente Leonel Fernández es una primera señal que no debe pasarse por alto, pues no se trata de una ofensa a su persona o al partido oficialista, es un agravio al país dominicano azuzado por sectores antinacionales que quieren producir un caos de muertes masivas entre las dos naciones.

Las FF.AA. no estan preparadas para una crisis de esa naturaleza, la profesionalización de las FF.AA. es un mito, porque su misión histórica de preservar la paz y  la soberanía se ha diluido por obra y gracia de las ideas políticas de la época que condenan todo discurso patriótico y nacionalista, llamándole obsoleto y atrasado.  Que conste que la Escuela de Estado Mayor de las FF.AA. fue relanzada en mi gestión al frente de la Secretaría (1988-91).

Aunque les parezca a algunos sabios del patio una herejía, las Fuerzas Armadas de Trujillo sí estaban preparadas para defender nuestra nación, porque su misión básica, era salvaguardar la frontera y la dominicanidad.  No debe confundirse el aparato represivo de Trujillo con la estructura militar, ajena a los abusos y crímenes de la época.

Es sospechoso que en países desarrollados de Europa se conozca la antigua Española, como Haití (antigua posesión francesa). También sigue siendo sospechoso que Canadá no tenga legación diplomática en Santo Domingo, sino en Puerto Príncipe.

Recuerdo que en parte de mi segundo exilio en España (1971-78) muchos españoles ubicaban a Haití en el mapamundi, pero no a la Republica Dominicana. (Creo sin embargo por causa de la sociedad de la información en que vivimos, así como artistas y deportistas nativos, etc, etc., que esto ha cambiado algo.) 

La opinión pública internacional en componenda con sectores anti dominicanos conducen a la Republica Dominicana y Haití hacia un callejón sin salida en el problema migratorio, creando un ambiente ficticio de xenofobia y arbitrariedades en que la Republica Dominicana lleva la peor parte, porque se presenta como la agresora y culpable de los males haitianos. Esta situación nos conduce paulatinamente a un enfrentamiento de grandes proporciones.  La historia se va a repetir, esta vez tutelada por las Naciones Unidas.

Pienso que grandes intereses internacionales comprometidos con la corriente de la globalización han decidido resolver el problema haitiano a expensas de los dominicanos, creando dudas históricas acerca de la soberanía y frontera física que nos separa de Haití. 

Así las cosas, y cruzados de brazos los dominicanos que amamos esta tierra vemos como los políticos no acaban de presentar un plan serio para impedir o desbaratar lo que se ve venir “como bola de nieve”, por el contrario vienen a complicar las cosas con un reglamento para la nueva ley de migración que viola la Constitución, al conceder  amnistía a cientos de miles de nacionales haitianos que tengan 5 años residiendo en el país. 

Este, sin lugar a dudas, es un mal comienzo para una ley de migración que vendría a agravar la situación creando un “ejercito quinta columna” legalizado, producto de una gran irresponsabilidad e insensibilidad de la clase política y gobernante que sigue amasando fortunas y acumulando poder, tal vez sin darse cuenta que de repente se les puede venir el mundo encima.”

*Mayor Gral. ®️ Elías Wessin y Wessin*