09 noviembre 2021

Cáncer de próstata, la enfermedad masculina que gana terreno entre ellos

 Listin Diario

La Vida martes, 09 de noviembre de 2021
  • Cáncer de próstata, la enfermedad masculina que gana terreno entre ellos

    El doctor Carlos Peña Leo en la consulta de Urología. Fotos cortesía del Instituto de Oncología

  • Cáncer de próstata, la enfermedad masculina que gana terreno entre ellos
  • Cáncer de próstata, la enfermedad masculina que gana terreno entre ellos
Bernadette Sánchez
Especial para L2
Santo Domingo, RD

La próstata es una glándula que está ubicada debajo de la vejiga, donde se produce parte del líquido que conforma el semen. El cáncer en esta zona se origina cuando las células comienzan a crecer fuera de control.

Entre los síntomas del cáncer de próstata se encuentran micción frecuente, flujo débil o interrumpido, necesidad de orinar frecuentemente por la noche y sangre en la orina.

Es oportuno destacar que estos síntomas también pueden estar relacionados a otra enfermedad, no necesariamente tiene que ser por cáncer de próstata, pero para descartar esta posibilidad es necesario visitar al urólogo.

El tema lo trata el doctor Bolívar Rodríguez, jefe del Servicio de Urología del Instituto de Oncología Dr. Heriberto Pieter, quien apuesta a la detección temprana. Pero no solo aboga por ella, sino que trabaja para lograr salvar vida al respecto. Lo hace a través del Programa de Detección Precoz de Cáncer de Próstata que desarrolla el referido centro de salud. El especialista asegura que gracias a esta acción los casos en etapa avanzada han bajado de un 60 % a un 30 %.

 

Factores de riesgo

En el cáncer de próstata, como en otros tipos de cáncer, hay factores de riesgos calificados como no modificables y los que sí lo son. El doctor Rodríguez dice que entre los no modificables se encuentran la edad (a partir de los 50 años aumenta el riesgo), la raza (los hombres de raza negra tienen mayores probabilidades de padecer la enfermedad) y antecedentes familiares (un padre o un hermano que haya padecido la enfermedad).

Los factores de riesgo modificables tienen que ver con los hábitos de vida y entre estos se encuentran exposiciones a sustancias químicas, los hombres que trabajan en talleres de pintura y soldadura tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad ya que están expuestos al cadmio y al plomo, sustancias altamente cancerígenas.

En este sentido el galeno asegura que la mayoría de los diagnósticos de cáncer de próstata provienen de Haina y San Cristóbal, donde hay muchos de estos talleres.

También inciden el tabaquismo y la obesidad.

Detección temprana y diagnóstico

Rodríguez dice que es oportuno que a partir de los 40 años el hombre se realice los estudios para el diagnóstico del cáncer de próstata, que son el PSA análisis de antígenos prostático, el cual consiste en una prueba de sangre, y el tacto rectal, donde se introduce un dedo en el recto con guante lubricado para examinar la próstata.

De encontrarse alguna anormalidad entonces el médico indicará otros estudios como ecografías, resonancia magnética y biopsias.

El especialista enfatiza además, que en países desarrollados como Suiza, al hombre envejecer más tarde, hay mayores expectativas de vida y los diagnósticos se realizan a una mayor edad.

Tratamiento

El tratamiento va a depender de factores como la edad y etapa de la enfermedad. Por lo general los esquemas de tratamiento conllevan cirugía, quimioterapia, radioterapia, tratamiento hormonal y terapia dirigida.

En el cáncer de próstata avanzado, la cirugía, si bien no erradica la enfermedad, contribuye a prolongar la vida del paciente cuya expectativa puede extenderse de 5 a 10 años.

El urólogo apunta que en la actualidad el proceso quirúrgico no resulta traumático y el paciente puede evolucionar favorablemente. Además, las complicaciones de incontinencia urinaria se han reducido al mínimo.

Campañas educativas

El doctor Rodríguez considera que hacen falta más campañas educativas que promuevan la importancia de la detección temprana del cáncer de próstata ya que una población educada tiene más conciencia de la importancia de la detección temprana.