09 noviembre 2021

Importancia de la figura paterna

 Listin Diario

La Vida martes, 09 de noviembre de 2021
  • Importancia de la figura paterna

    Padre jugando con su hija. Fotos cortesía de la autora

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  • Importancia de la figura paterna
Santo Domingo, RD

La familia es la base de la sociedad dominicana. Hacia ella van orientadas las acciones del estado, la iglesia y las instituciones privadas. Todos tenemos familia ya sea por lazos sanguíneos, afectivos o legales. Los miembros de una familia viven juntos comparten afinidades. Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos es el elemento natural, universal y fundamental de la sociedad. La familia tiene el derecho de recibir la protección de la sociedad y del Estado. Pero ¿cómo está la familia dominicana hoy día?

Según el último Censo Nacional de Población y Vivienda hay 2,677,596 familias divididas en cinco tipos de hogares: el nuclear, unipersonal, extendido, compuesto y sin núcleo.

En nuestro país predomina el tipo nuclear, compuesto por un matrimonio o pareja y sus hijos, o uno de los jefes de hogar y sus hijos, es el que todavía predomina en el territorio dominicano.

Según la Encuesta Demográfica y de Salud en República Dominicana (ENDESA), entre los años 2007 y 2013 el tamaño de las familias ha disminuido, mientras la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR) destaca que más del 65 % de los hogares están encabezados por los hombres, como padre de familia. Esto por motivos de una convivencia con su esposa o en unión libre, que es lo que más abunda o porque las madres han migrado y los hijos han quedado al cuido del padre.

Estos números llaman a poner los ojos en las familias y el importante rol que debe desempeñar el padre en ella. Los padres son parte importante en el desarrollo de los niños y las niñas, y pueden llegar a tener igual influencia positiva o negativa que la madre en su desarrollo dependiendo de cuanto se involucren en su crianza. Por esa razón los padres deben desarrollar una paternidad más activa en la vida de sus niños, ayudarlos con sus tareas, interesarse y preguntarles sobre su día, jugar y compartir con los niños y mostrarles afecto con abrazos, besos y expresiones de cariño verbales y no verbales, estas son algunas de las cosas que le demuestran al niño un real interés por parte de su padre o la figura paterna que influirá directamente en el desarrollo socioemocional del niño o la niña.

 

Beneficios

Los hijos cuyos padres participan activamente en su crianza: enfrentan mejor los contratiempos de la vida, tienen una mejor autoestima y mejores habilidades sociales, ya que son personas que gozan de mejor salud. Los hijos, está comprobado, imitan el 90% de lo que sus padres hacen y el 10% de lo que dicen, por lo que los hijos que gozan de la cercanía afectiva y amorosa del padre serán igual de afectivos con sus hijos e hijas cuando sean adultos, y qué no decir del rendimiento escolar y el desenvolvimiento social de los niños que tienen al padre de forma activa en el hogar.

Si en nuestra sociedad predomina en un 65 % los hogares con presencia paterna, ¿qué está pasando? ¿Son padres en sus casas o machos que esperan que los hijos se eduquen sin orientación, ejemplo, tiempo de calidad más que contenidos y placeres para llenar el vacío de la presencia activa que deben tener en sus vidas?

Vengo desde hace mucho tiempo preocupada porque veo en las escuelas a las madres solas, en las reuniones, en las actividades de los hijos. Como si la principal tarea del padre sea ser proveedor. Mas sabemos que la principal tarea del padre es ser guía, ejemplo, con ojos que vean, oídos que escuchen, nariz que olfatee el peligro y ponga a su hijo en protección. Ser cabeza de familia es usar todos los órganos que están en la cabeza en la crianza del hijo y principalmente hablando, expresándose, diciendo palabras de afirmación y valoración que tanto necesitan los hijos provenientes del padre para su seguridad y autoestima. Como nos dice el papa Francisco: “Hay que reivindicar esa figura del padre”. No puede estar ausente como en épocas anteriores.

Hoy en día, debido a la incorporación de la mujer al mundo laboral, estos perfiles se han modificado tanto que, en algunos hogares son los padres que están al cuido de los hijos porque la esposa por su preparación académica y oportunidades laborales tiene menos tiempo para ocuparse de estas tareas y los hombres la realizan sin complejos y con una seguridad aplicándose de una forma más afectiva dando como resultado unas relaciones padre-hijo mucho más plenas y satisfactorias.

En la actualidad, padres y madres para poder llevar a cabo esta educación compartida deben complementarse, organizándose para no cargar en exceso la responsabilidad en uno solo. Compartir los roles de mutuo acuerdo según las circunstancias de cada momento, según la dinámica propia de cada pareja, según sus posibilidades y las preferencias de cada uno y, cuidando el no excluir o hacer diferencias que pudieran excluir a uno de los progenitores para que si uno falta por sus responsabilidades sociales o profesionales los hijos no se vean desprovistos de sus necesidades educativas, materiales y afectivas.

Cuando los padres descargan a las madres de la exclusividad del trabajo doméstico y de la crianza de los hijos, mejoran las relaciones conyugales, y las madres experimentan menos estrés lográndose entre ellos una mayor complicidad, comprensión mutua que redunda en una convivencia más solidaria y sólida para toda la familia. El mejor regalo que podemos darles a nuestros hijos es la muestra amorosa de afecto entre sus progenitores.

El observatorio ‘The Family Watch Foundation’ -Instituto Internacional de Estudios sobre la Familia y miembro con Estatus Consultivo General en el Comité Económico y Social (ECOSOC) de Naciones Unidas- en su informe del 2019 revela cifras que quiero compartirles y que se asemejan a la realidad de República Dominicana: El 29.7 % de los niños sin padre y el 21.5 % de los hijos de padres divorciados que vive solo con su madre ha repetido al menos una vez curso, en comparación con el 11.6 % de los que viven con su padre y su madre biológicos. Estos también acceden menos a la universidad.

Otro estudio realizado sobre 156 víctimas de abusos sexuales reveló que la mayoría provenía de familias sin padre. La mayoría de los niños que experimentan la carencia afectiva por parte del padre sufren de identidad en el ámbito sexual y emocional llegando a desarrollar ansiedad y depresión. El 80 % de los adolescentes en hospitales psiquiátricos provenía de familias con el núcleo desarticulado. Asimismo, el 43 % de los muchachos en prisión creció en hogares monoparentales. El 72 % de los jóvenes que ha cometido algún asesinato y el 60 % de los que cometieron violación crecieron sin padre. El 63% de los suicidios de jóvenes se da entre jóvenes sin padre. El 90 % de los niños que se va de la casa es de familias sin padres. El 85 % de los niños con desórdenes de conducta proviene de familias sin padre. El 80% de violaciones con violencia fue protagonizado por jóvenes de padres ausentes y es el 71 % de los desertores escolares en la secundaria. El 75 % de los jóvenes en hogares de desintoxicación no conoce a su padre. El 70 % de jóvenes internos en reformatorios creció con padre ausente. Las estadísticas son realmente reveladoras.

Es por ello que nuestro papa Francisco dice: “El clásico padre sostén económico y material de la familia, ya no nos sirve en una época de creciente diversidad en el modelo familiar”. El hombre y padre de familia tiene que involucrarse y junto a su esposa ser los primeros transmisores de la fe de los hijos. Actualmente la ausencia de la figura paterna es la causa de la mayoría de los problemas sociales como la violencia, el embarazo de adolescentes, entre otros. Y peor aún, los padres están en la casa, pero no ejercen la corresponsabilidad en la crianza de los hijos dejando este deber a las madres.

En nuestro país el pasado mes de mayo fue integrado un Gabinete de Familia multidisciplinario desde el Gobierno y adscrito a la Presidencia. Su actual coordinador, el pastor Dio Astacio, expresó: “El Gobierno se propuso centrar a la familia como el eje del desarrollo de programas destinados al bienestar de la nación y como parte central del plan de gobierno… El pasado mes escuché la historia de una intérprete de música urbana con conductas que han sido repudiadas por una gran parte de la sociedad y quien es de mucha influencia para nuestros jóvenes. Pude comprobar los rasgos de una joven que fue privada de una figura paterna activa y funcional en su crianza. Toda la sociedad es responsable de esta problemática.

Aquí presentamos algunas propuestas para importantizar la figura paterna en el sector público y privado:

1) dar estímulos y reconocimientos a empresas que apoyen y valoren la figura paterna en el seno del hogar;

2) revalorizar la paternidad ya que es un derecho y un deber del padre acompañar en la crianza del hijo vivan o no con su madre;

3) promover circunstancias que favorezcan una buena convivencia padre-hijo para su desarrollo psicoemocional, estabilidad socioeconómica entre los progenitores para que los hijos disfruten de la buena convivencia familiar que genera bienestar y felicidad al hijo.

Las cuotas paternas no transferibles y licencia parental se están extendiendo en los países de la UE y esperamos llegue aquí. La licencia de paternidad solo cuenta con dos días para los que laboran en empresas privadas y siete días para empleados del sector público. El pasado mes de mayo fue introducido en el Senado de República Dominicana un proyecto que busca modificar esta ley que otorgaría veinte días para que el padre pueda acompañar a su hijo recién nacido y apoyar en la dinámica del hogar por la llegada del nuevo miembro con 100 % de remuneración. En España se aspira a que para el 2024 la licencia de paternidad sea igual que la de maternidad, permitiendo a los padres asumir este rol y responsabilidad a lo interno de la familia.

Cabe destacar que algunas instituciones estatales en nuestro país ya otorgan hasta 30 días por licencia de paternidad dentro de sus reglamentos. Esto porque cada vez, es más necesario e insustituible la presencia paterna durante la gestación, nacimiento y crianza de los hijos.

En este Año Jubilar de San José se ha destacado la figura paterna de San José con la Carta Apostólica ‘Patris Corde’, Corazón de Padre, el papa Francisco ha dedicado desde el 8 de diciembre del 2020 hasta el 8 de diciembre del 2021 para mirar, reflexionar e imitar las características de padre de San José, en ocasión del 150 aniversario desde que el papa Pío IX lo declarara Patrono de la Iglesia Universal.

Para la familia este es y será un año grande, ya que estamos también celebrando el quinto aniversario de la exhortación apostólica ‘Amoris Leatitia” convocando a un Año de la Familia, y nuestra Iglesia local ha dado apertura a todo un ‘Año Jubilar Altagraciano’ por celebrarse el Centenario de la Coronación Canónica de la Imagen de Nuestra Señora de la Altagracia. La Altagracia es la representación de la Sagrada Familia, es la única advocación mariana que cuenta con la figura de San José, custodiando, iluminando, con la mirada puesta en su esposa y el Niño. Estuvo junto a María esa noche y recibió en sus brazos al Niño, a quien recostó en el pesebre para que lo adoraran todas las criaturas, animales, pastores, reyes…

Ya las puertas de la gracia y la misericordia están abiertas en las catedrales, santuarios y templos destinados a recibir a todos los peregrinos que en este Año Jubilar acudan en búsqueda de reconciliación, consolación y acogida en este tiempo de pandemia que ha azotado a la humanidad. La familia estaba antes de la pandemia ante grandes retos y ahora se han agravado muchos de ellos, pero confiamos que por la intercesión de Nuestra Señora de la Altagracia nos veremos pronto libres de la pandemia y cultivaremos en nuestro país un reencuentro del pueblo dominicano con la Altagracia.

Dinamizaremos el amor y la fe, y lograremos una mejor convivencia familiar y nacional y lograr una mayor valoración de la familia y su rol protagónico en la sociedad.

¡San José, ruega por nosotros! ¡Virgen de la Altagracia, ruega por nosotros!