10 noviembre 2021

La OEA presionada a actuar tras comicios en Nicaragua

Listin Diario

Las Mundiales miércoles, 10 de noviembre de 2021

Luis Almagro: “Rechazamos los resultados de las elecciones ilegítimas en Nicaragua”, tuiteó el titular de la OEA, Luis Almagro, después del triunfo del presidente Daniel Ortega el domingo.

  • La OEA presionada a actuar tras comicios en Nicaragua

    Luis Almagro, titular del organismo hemisférico, instó ayer “a países de la OEA a responder a esta clara violación de la Carta Democrática durante su Asamblea General”. /EFE

AFP
NICARAGUA

 La Organización de los Es­tados Americanos (OEA) debe actuar tras las “elec­ciones ilegítimas” en Nica­ragua, urgieron el martes el secretario general del bloque regional y un al­to funcionario de Estados Unidos, que tildó al país centroamericano de “dic­tadura”.

“Rechazamos los resul­tados de las elecciones ile­gítimas en Nicaragua”, tui­teó el titular de la OEA, Luis Almagro, después del triunfo del presidente Da­niel Ortega el domingo.

Ortega, en el poder por las urnas desde 2007, ganó un cuarto mandato conse­cutivo con casi 76% de los votos, según cifras oficia­les, en un proceso electo­ral con opositores presos, partidos ilegalizados y de­cenas de miles de exiliados.

“Insto a países de OEA a responder a esta clara vio­lación de la Carta Demo­crática (Interamericana) durante su Asamblea” Ge­neral, agregó Almagro, en alusión al documento re­gional de defensa de la ins­titucionalidad que rige des­de 2001.

El martes, víspera del comienzo de la Asamblea General de la OEA, el cón­clave hemisférico anual que se celebrará esta se­mana en formato virtual, Ricardo Zúñiga, secretario adjunto para las Américas en el Departamento de Es­tado estadounidense, pi­dió una “respuesta regional contundente”.

“Los países de la OEA deben exigir juntos la res­tauración de la democracia

 en Nicaragua y la liberación inmediata incondicional de los presos políticos deteni­dos”, dijo durante una tele­conferencia de prensa.

“Una dictadura”,

según EEUU

Ortega y su esposa y vi­cepresidenta, Rosario Mu­rillo, “han impuesto una dictadura basada en el per­sonalismo y el poder fami­liar”, afirmó Zúñiga. “Resul­ta paradójico que Ortega y Murillo estén estableciendo una dictadura dinástica diri­gida por una familia al igual que lo hizo la dictadura de Somoza”, abundó.

Ortega ayudó al Fren­te Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda) a derrocar en 1979 al dicta­dor Anastasio Somoza.

La situación en Nicara­gua, sumida en una pro­funda crisis política tras las masivas protestas contra Or­tega que estallaron en 2018, se debatirá en la Asamblea General de la OEA a pedido de Canadá, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos y Para­guay, según el temario ten­tativo publicado por el ente regional.

La cita se realiza luego de que 26 de los 34 miem­bros activos de la OEA aprobaron el 20 de octubre una resolución pidiendo elecciones libres en Nicara­gua y exigiendo la “libera­ción inmediata” de los opo­sitores detenidos.

El texto, muy similar a otro adoptado el 15 de ju­nio con igual número de vo­tos a favor, advierte que la OEA puede tomar “otras ac­ciones” con relación a Nica­ragua durante su Asamblea General, el máximo órgano de la organización.

Almagro ya pidió en junio activar los mecanismos pa­ra aplicar a Nicaragua el Ar­tículo 21 de la Carta Demo­crática Interamericana.

Esta disposición estable­ce que un país puede ser sus­pendido de la OEA si dos tercios de los Estados miem­bros deciden que se ha pro­ducido una “ruptura del or­den democrático” y “las gestiones diplomáticas han sido infructuosas” para re­vertir la situación.

 El quiebre

Un informe de la Secre­taría para el Fortaleci­miento de la Democra­cia de la OEA difundido el martes por Almagro describe el “quiebre de la democracia en Nica­ragua”, y exige la “ur­gente” liberación de los opositores detenidos, entre ellos siete aspiran­tes presidenciales.

El reporte señala ausen­cia de separación de po­deres, autoridad elec­toral “cooptada” por el Ejecutivo, libertad de ex­presión “bajo ataque”, críticos del gobierno pre­sos, partidos políticos cancelados, falta de ob­servación electoral in­dependiente, disidentes exiliados y falta de ga­rantías de respeto de los derechos humanos.