08 noviembre 2021

Los científicos hacen crecer la cola de un lagarto con tecnología de células madre

 Noticias de salud de WebMD

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5 de noviembre de 2021: los científicos han utilizado la edición de genes en células madre embrionarias de lagarto para ayudar a los lagartos adultos a regenerar las colas cortadas, lo que las convierte en la especie más cercana a los humanos para regenerar un apéndice perdido.

Los lagartos tienen la reputación de dejar caer la cola en defensa propia cuando son atacados, distrayendo a los depredadores el tiempo suficiente para escapar. Los lagartos pueden vivir para luchar otro día, pero la nueva cola que les crece no es exactamente la misma que la anterior. Es un tubo de cartílago sin columna vertebral y los nervios necesarios para la mayoría de los movimientos.

Ahora, los investigadores han utilizado células madre editadas genéticamente para el reemplazo de la cola en una especie de gecko completamente femenina, instándolas a generar nuevas colas con nervios y huesos, según los hallazgos publicados en Nature Communications .

Durante el desarrollo original de la cola, los investigadores encontraron que las células madre embrionarias específicas impulsan la producción de una cola completa, utilizando diferentes señales para promover el crecimiento del cartílago en la parte inferior, pero el tejido óseo y nervioso a lo largo de la parte superior de la cola.

Sin embargo, para un reemplazo de la cola, las versiones adultas de estas células madre señalan activamente para bloquear la formación de huesos y nervios y estimular solo el desarrollo del cartílago. El resultado es un apéndice de cartílago pesado con movimiento limitado.

Cuando los investigadores bloquearon estas señales de células madre adultas, las lagartijas aún no volvieron a tener una cola completa. La implantación de las células madre embrionarias en los muñones de la cola de un adulto tampoco tuvo ningún efecto. El desarrollo del tejido óseo y nervioso todavía estaba bloqueado.

Sin embargo, los científicos no estaban completamente perplejos. Recurrieron a herramientas de edición de genes, creando células embrionarias que no podían responder a las señales para bloquear el crecimiento del tejido óseo y nervioso. Con estas células editadas implantadas, las lagartijas volvieron a formar colas con huesos, nervios y cartílagos.

No es nada seguro que este enfoque pueda conducir a un rebrote de apéndices en otras especies, incluidos los humanos. Pero sí muestra cómo la comprensión de estos primeros procesos en desarrollo puede contribuir al conjunto de herramientas de reparación para adultos.