29 noviembre 2021

Ómicron

 


Eso parece el nombre de un transformer malvado, pero así fue que le puso la OMS a la nueva variante «de preocupación» del covid, que tiene al mundo entero en para. El nombre viene de la letra O en el alfabeto griego, pero no es para nada desatinado, considerando que es la versión más mutada hasta ahora. Tiene una lista tan larga de mutaciones, que algunos científicos la han descrito como «horrible», y otros dicen que la Delta es una chambra al lado de esta. 

¿Debe cundir el pánico?
Todavía no, porque es poco lo que se sabe; no está claro si es más contagiosa que la Delta, o más letal, o si es capaz de evadir las vacunas, pero lo que preocupa de Ómicron es que es muy distinta a la versión original de Wuhan. 
Mejor pedir perdón que pedir permiso                              
Se sabe que Ómicron nació en Sudáfrica, se esparció por los países vecinos y ya se han descubierto unos cuantos casos en países como Bélgica, Hong Kong e Israel, y después en Alemania, Italia y Holanda. Todos de pacientes que viajaron desde el sur de África.
En lo que se analiza bien a Ómicron, el mundo ha decidido curarse en salud. Aunque la OMS pidió apoyo para África y no está de acuerdo con las restricciones, aún así Estados Unidos y la Unión Europea han decidido no dejar entrar a viajeros que vengan desde el sur de África; y a los que ya entraron, los pondrán en cuarentena sin averiguar mucho. Nosotros también pusimos en la lista de no dejar entrar a los viajantes de 6 países africanos. Reino Unido volvió a poner las mascarillas obligatorias. El estado de Nueva York declaró estado de emergencia, porque saben que es cuestión de horas para que esté regada por allá. Y en Israel, que no quiere jugársela, tomaron la medida más extrema hasta ahora: cerraron totalmente sus fronteras.