01 noviembre 2021

Tenga cuidado con las pruebas, vacunas y tratamientos fraudulentos para el coronavirus

Mientras permanecemos atentos para proteger a nuestras familias y comunidades del COVID-19, algunas personas pueden verse tentadas a comprar o usar productos cuestionables que afirman ayudar a diagnosticar, tratar, curar e incluso prevenir la enfermedad por coronavirus.

La vacunación es una de las mejores maneras de proteger a todas las personas mayores de 12 años contra el COVID-19. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA por sus siglas en inglés) ha aprobado la vacuna Comirnaty para la prevención del COVID-19 en personas de 16 años o más. La vacuna tiene la misma formulación que la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer-BioNTech, que sigue estando disponible bajo autorización de uso de emergencia (EUA, por sus siglas en inglés), incluso para personas de 12 a 15 años. La FDA también ha autorizado otras vacunas contra el COVID-19 para uso de emergencia en personas de 18 años o más. Para obtener la información más reciente sobre las vacunas, visite esta página de la FDA.  

La FDA sigue trabajando con los fabricantes de vacunas y medicamentos, los desarrolladores e investigadores para ayudar a facilitar el desarrollo y la disponibilidad de productos médicos, como vacunas, anticuerpos y medicamentos adicionales, para prevenir o tratar el COVID-19.

Mientras tanto, algunas personas y empresas están tratando de beneficiarse económicamente de esta pandemia vendiendo productos que no han sido aprobados y son comercializados ilegalmente que hacen declaraciones falsas, como que son eficaces contra el coronavirus.

A diferencia de los productos aprobados o autorizados por la FDA, los productos fraudulentos (en inglés) que afirman curar, tratar o prevenir el COVID-19 no han sido evaluados por la agencia en cuanto a su seguridad y eficacia, y pueden ser peligrosos para usted y su familia.

La FDA se preocupa en especial que estos productos engañosos y falsos puedan causar que las personas demoren o suspendan el tratamiento médico adecuado para el COVID-19, lo que podría ocasionar daños graves y potencialmente mortales. Es probable que estos productos no funcionan como se afirma, y que sus ingredientes puedan causar efectos adversos, y potencialmente interactuar e interferir con los medicamentos para tratar muchas condiciones médicas subyacentes.

La FDA también tiene conocimiento de la venta en línea de kits de prueba fraudulentos para el COVID-19 que no han sido autorizados. Si utiliza una prueba no autorizada, usted corre el riesgo de propagar el COVID-19 sin saberlo o de no recibir un tratamiento adecuado

Para obtener más información sobre el COVID-19, visite:

Tratamientos para el COVID-19

La FDA está trabajando con los desarrolladores de productos médicos para facilitar rápidamente el desarrollo de vacunas y tratamientos para el COVID-19 con el fin de ayudar a que estén disponibles (en inglés). Hasta ahora, la FDA sólo ha aprobado un tratamiento para el COVID-19 y ha emitido varias EUA para otros. Para obtener más información, lea Conozca sus opciones de tratamiento contra el COVID-19.

Los productos fraudulentos para el COVID-19 pueden venir en muchas formas, incluyendo suplementos dietéticos y otros alimentos, así como también en productos que afirman ser pruebas, medicamentos, dispositivos médicos o vacunas. La FDA ha estado trabajando con minoristas para retirar docenas de productos engañosos de los estantes en tiendas y en línea. La agencia continuará monitoreando las redes sociales y las tiendas en línea que promocionan y venden productos fraudulentos para el COVID-19.

Por ejemplo, la FDA y la Comisión Federal de Comercio emitieron cartas de advertencia a empresas por vender productos fraudulentos para el COVID-19. Los productos incluyen tés, aceites esenciales, tinturas y plata coloidal (vea fotos de los productosExternal Link Disclaimer en Flickr). 

La FDA está monitoreando activamente a las empresas que están comercializando productos que afirman el diagnóstico, la prevención y el tratamiento del COVID-19. La FDA está ejerciendo su autoridad para proteger a los consumidores de las empresas que están vendiendo productos no autorizados con afirmaciones falsas o engañosas. La FDA puede enviar cartas de advertencia, u obtener un embargo o mandato judicial en contra de personas, productos o empresas que infrinjan la ley. También estamos aumentando el cumplimiento en los puertos de entrada para asegurar que los productos fraudulentos no entren al país a través de nuestras fronteras.

Además, la FDA está monitoreando las quejas recibidas de tratamientos y pruebas falsas para el coronavirus. Los consumidores y profesionales de atención médica pueden ayudar reportando la sospecha de fraude al Programa de Fraude de Salud o la Oficina de investigaciones criminales de la FDA.

Tomar medicamentos para animales es peligroso

Los productos comercializados para uso veterinario, o "para uso en investigaciones solamente", o que no son para consumo humano, no han sido evaluados en cuanto a su seguridad y nunca deben ser usados por los humanos. Pueden causar efectos adversos, incluso una enfermedad grave y la muerte, cuando son ingeridos por humanos.   

La FDA ha recibido múltiples informes de personas que han necesitado atención médica, incluyendo la hospitalización, después de automedicarse con ivermectin destinada al ganado. La FDA no ha autorizado ni aprobado el uso de la ivermectina para prevenir o tratar el COVID-19 en personas o animales. La FDA también tiene conocimiento de personas que intentan prevenir el COVID-19 tomando fosfato de cloroquina, que se vende para tratar los parásitos de los peces de acuario. 

Cómo protegerse y proteger a su familia del fraude por el coronavirus

La FDA aconseja a los consumidores que tengan cuidado con los sitios web y las tiendas que venden productos que afirman prevenir, tratar o curar el COVID-19. 

A continuación, se ofrecen consejos para identificar las afirmaciones falsas o engañosas. 

  • Sospeche de productos que afirman tratar una amplia gama de enfermedades.
  • Los testimonios personales no sustituyen la evidencia científica.
  • Muy pocas enfermedades o afecciones pueden tratarse rápidamente, sospeche de cualquier terapia que declare ser un “remedio rápido”.
  • Si le parece que es demasiado bueno para ser verdad, probablemente no es verdad. 
  • Las “curas milagrosas” que declaran un descubrimiento científico o que contienen ingredientes secretos son probablemente fraudulentas.

Si tiene síntomas del COVID-19, siga las pautas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, y hable con su proveedor médico. Su proveedor de atención médica le informará si debe realizar una prueba y el proceso para realizar una prueba en su área.

Si tiene una pregunta sobre un tratamiento o prueba que encontró en línea, hable con su proveedor de atención médica o su médico. Si tiene una pregunta sobre un medicamento, llame a su farmacéutico o a la FDA. La División de Información sobre Medicamentos (DDI, por sus siglas en inglés) (en inglés) de la FDA contestará casi cualquier pregunta sobre medicamentos. Los farmacéuticos de la DDI están disponibles por correo electrónico, druginfo@fda.hhs.gov, y por teléfono, 1-855-543-DRUG (3784) y 301-796-3400.

La venta de productos fraudulentos para el COVID-19 es una amenaza a la salud pública. La mejor manera de prevenir el COVID-19 es vacunarse. Si le preocupa el COVID-19, hable con su proveedor de atención médica y siga los consejos de los socios federales de la FDA sobre cómo prevenir la propagación de esta enfermedad.

Para obtener más información sobre el fraude en la salud y para reportar productos, visite esta página de la FDA.