14 enero 2022

*Dr. CARLOS JUAN MUSA HAZIM*

Ayer hablaba con mis hijos del tema del sancinamiento de parte de LIDOM por el pago en efectivo de un fanático a Sandber Pimentel, por una de las hazañas históricas del equipo al conectar el H4 las Estrellas Orientales ganaran el juego en la segunda mitad de la 9na entrada, dejando en el terreno a los Gigantes Cibao.

Pero la liga no ha dicho nada sobre los fanáticos de las Águilas Cibaeñas, en Santiago, que colocaron “lasers”, en varias ocasiones, al outfield Oriental E. Gustavé para tratar de evitar que pudiera “atrapar” la pelota en el righfield. Esta acción la catalogo como si fuera el robo de señas, semejante a lo que supuestamente hizo un equipo de Grandes Ligas en Estados Unidos. Por suerte, no fue así, pues “la ley de Dios no tiene trampas”.

Igualmente, en días anteriores, a finales de un juego, los fanáticos aguiluchos que estaban detrás del “home”, prendieron y movieron las linternas de sus teléfonos para molestar y confundir al pítcher para realizar su out 27.

Creemos que ellos también deben ser rigurosamente sancionados, pues consideramos que estas acciones son peores que la anterior narrada. Por lo tanto, si vamos a ser rigurosos, LIDOM también debe tomar medidas correctivas, pues seguramente están al tanto de estas acciones que acostumbran a hacer los fanáticos dentro del estadio Cibao y, por si acaso, en los demás estadios del país donde se está jugando Béisbol del serio. Si no le ponen coto de raíz a esa práctica, los de los otros estadios los pueden emular y se va a convertir en un “relajo”, muy perjudicial, por cierto.