24 marzo 2022

Así es la vida de la primera mujer presidenta de la República de Honduras

 Por Damaris Pichardo12/03/2022


Xiomara Castro, una mujer persistente, que le ha demostrado al mundo ser capaz de enfrentarse a los más profundos temores que cualquier humano pudiera imaginar. Madre, esposa, hija y ahora la primera mujer presidenta de la República de Honduras.

Nació en Tegucigalpa, el 30 de septiembre de 1959, estudio Administración de Empresas, y en sus inicios laborales se dedicó a manejar los negocios familiares.

Siendo muy joven contrajo matrimonio con su actual esposo Manuel Zelaya, quien ha sido el impulsor de este gran cambio político de la mandataria.

El camino político 

Xiomara Castro inició su trayectoria política por todo lo alto, disfrutó el honor de ser primera dama, pero antes, durante la campaña política de Zelaya en 2005, resaltó como una destaca activista, organizadora de la corriente femenina del Partido Liberal en Catacamas. En enero del 2006 su esposo asumió el poder quedando Xiomara oficialmente como primera dama. Entre sus proyectos desarrollados durante esta gestión, están: la dirección de la Junta Nacional de Bienestar Social, la representación femenina hondureña dentro de las convenciones y asambleas de primeras damas del continente americano y el acompañamiento a su esposo en los viajes protocolares de la agenda presidencial. 

En 2009 su esposo fue derrocado del poder, pero Xiomara, no conforme con lo que reconoció como una injusticia, debido a que el período presidencial de su esposo aportó un gran crecimiento económico al país, dirigió marchas en Tegucigalpa exigiendo la restauración de Zelaya al poder.

Para marzo del 2011, su esposo fundó el Partido Liberal y Refundación donde, para 2012, proyectó a su esposa como la candidata presidencial, repitiendo la acción durante tres períodos, resultando el último en el triunfo absoluto de esta inspiradora activista política.

La mandataria, de 62 años, prometió que una de las tareas de su gobierno será combatir la corrupción y la impunidad y aseguró que lo hará con ayuda de las Naciones Unidas.

Quizás en sus inicios en la política no pensó en ocupar la silla presidencial que enaltece hoy. Pero, cuando se convirtió en su objetivo, es evidente que su imponente enfoque y su gran resistencia forjaron el resultado que esta luchadora mujer disfruta hoy.