22 marzo 2022

Mercedes Carmen Capellán, la historia detrás de la exitosa empresaria contada desde casa.

 


 

LÍDER.

El liderazgo que han mostrado tener muchas mujeres en los escenarios productivos de la vida, las han llevado a revolucionar la historia actual de la humanidad por sus importantes aportes y contribuciones al desarrollo de las distintas sociedades del mundo.

“Les puedo decir que el trabajo ha sido parte esencial de mi vida, porque es lo que hemos vivido desde nuestra infancia”. 

Si de mujer valerosa, perseverante, entusiasta y visionaria hablamos, pues debemos hacer hincapié en un nombre que se ha colocado privilegiadamente en el sitial de las mujeres más influyentes de la República Dominicana. Y es el de Mercedes Carmen Capellán, una dama que ha construido una impecable trayectoria en el ámbito de las asociaciones del sector social, empresarial y educativo, convirtiéndose en un referente del liderazgo femenino en el mundo de los negocios. Su historia sirve de inspiración para aquellos jóvenes que tienen ganas de algún día liderar las industrias. No obstante, uno de los aspectos más interesantes de su vida es saber que se formó como doctora en Medicina y aún con el deseo de convertirse en una de las mejores galenas del país, decidió encaminar su visión al nivel empresarial, siendo la compañía de su familia el primer escalón que le permitió encumbrarse en este sector, donde ha sabido dar cátedras de cómo una mujer puede desarrollar un trabajo tesonero y de gran valía en beneficio de la sociedad. Pero lo más importante es ver cómo su pasión y espiritualidad le han permitido volcarse a servir a los demás desinteresadamente.

RITMO SOCIAL: Siendo usted doctora, cuéntenos, ¿cómo se dio ese salto de la Medicina al ámbito empresarial?

MERCEDES CARMEN CAPELLÁN: La vida es incierta, solo tenemos que ver los cambios a nivel mundial que hemos experimentado en estos últimos dos años. Primero, la pandemia del COVID-19 y ahora esta inesperada guerra entre Rusia y Ucrania, que esperemos cese y se llegue a una justa negociación, para que no afecte negativamente a los demás países. Les cuento que, en mi caso, no tenía idea de que no sólo iba a obtener el título de médico y que mi sueño de convertirme en la mejor neurocirujana del país, de repente, cambió hacia otro rumbo; fue una jugada del destino, lo acepté y he pensado siempre que fue lo mejor. 

Recuerdo con gratitud cómo el destino me llevó a capacitarme en otras áreas, como la de negocios, y a realizar especialidades en finanzas y administración, y poder ser parte y protagonista de la fundación del Grupo M junto a mi hermano, una organización que hoy emplea 18,000 personas en la Isla Hispaniola. 

Esto, me permitió poder incursionar en otros sectores de negocios y dar riendas sueltas a mis sueños e ideas. Un ejemplo de esto es la implementación de un Centro de Salud junto a un socio, llamado MÉDICA, respetando mi anhelo de desarrollarme más formalmente en mi profesión original de doctora en Medicina. 

A lo largo de mi vida he trabajado con pasión, perseverancia, transparencia, enfrentando los retos con valentía y anteponiendo siempre el respeto a los demás, por lo que acogí con buena actitud el cambio que se me presentaba, tanto personal como profesional. 

RS: ¿Por qué es importante para usted servir a los demás?

MCC: Mis estudios en Medicina me han proporcionado una base para poder trabajar de cerca con la gente y entender la problemática individual y familiar de todos los que me rodean; es por eso que intento siempre seguir la filosofía de los galenos de no permitir nunca que alguien venga a mí y se aleje sin llevarse un aliento o ser mejor. Mis hermanos y yo vivimos una niñez rodeados de un ambiente lleno de amor y paz en nuestro pueblo natal, Tamboril, Santiago. Esto nos permitió disfrutar de una infancia integral y balanceada, y agradezco a Dios que nos ha dado como cualidad común en la familia, llevar en nuestros genes la pasión y el deseo de ayudar al otro.

No hay otro motivo más entusiasta de saber que, desde cualquier actividad que desempeñes, ya sea una entidad sin fines de lucro o tu propio negocio, poder velar, cuidar y contribuir en llevar estabilidad a las personas. Se siente un gran reto y una responsabilidad irrevocable mantener el puesto de trabajo digno a jóvenes y, a la vez, dotarlos de su sustento y ayudarlos a mejorar cada día la calidad de vida propia y la de sus familiares. 

Nuestro país tiene grandes oportunidades para todos, es asunto de identificarlas y trabajar enfocados para  alcanzarlas. Es por eso que empresarios comprometidos junto con autoridades están dedicando su tiempo y recursos en colaborar en aspectos de competitividad, industrialización, marca país, educación y salud, entre otros”.

RS: Háblenos un poco acerca de su rol en la compañía Grupo M – Campus CODEVI.

MCC: En pocas palabras, podría decirles que cada día me ocupo, junto con un excelente equipo de trabajo, en detectar oportunidades de mejoras y en convertir los cambios a oportunidades de beneficio, no solo para los 18,000 empleados y sus familiares, sino a las comunidades donde operamos. Esta empresa impacta positivamente el empleo masivo y formal en la zona fronteriza, desarrollándose, como ya ha sucedido, como un clúster comercial en la región para soportar la industria, consolidando planes y proyectos, contribuyendo así con el desarrollo socioeconómico de ambos países.

Estoy convencida de que nuestro país necesita estratégicamente desarrollar la frontera con Haití, a fin de regularizar el comercio y mitigar la inmigración haitiana hacia nuestro país. Estableciendo una frontera de empleos formales. Nuestra visión es desarrollar, con un enfoque binacional, este modelo industrial. 

Es nuestra misión desarrollar, estratégicamente, la oportunidad de acceder a los millones de consumidores gracias a los tratados de libre comercio de Haití y República Dominicana, bajo la Ley Help que hace sinergia con el DR-Cafta a través de Coproducción e impulsando el Nearshoring. Esto implica una asociación entre la comunidad empresarial, instituciones educacionales, gobiernos locales y estatales, y organismos internacionales. Deberíamos construir un muro sí, pero un muro de empleos dignos y formales, para que cada uno sea feliz en su propia nación.

RS: Se le puede considerar una mujer multitasking, por ser: presidenta del Consejo de Directores de Grupo M, de la Fundación Madre y Maestra, así como miembro del directorio del ILAC, PUCMM, MÉDICA y del Consejo Asesor de World Vision. ¿Cómo logra usted cumplir tantos roles a la vez y háblenos un poco de lo que hacen?

MCC: Correspondiendo a los compromisos asumidos y desarrollando actividades en todas las áreas. Soy esposa, madre, hermana, tía, abuela, empresaria, amiga, voluntaria… Y mi ideal es que los míos nunca me censuren de haber fallado en uno de mis roles. Todo lo que hago, y haré en lo adelante, es accionar con amor y pasión; permanecer en el camino de continuar contribuyendo a iniciativas que den apoyo a proyectos de desarrollo económico y social del país, permaneciendo en roles más estratégicos y consultativos desde cualquier posición o proyecto que innove.  Mi tiempo lo ocupo entre las diversas actividades que mencionas y pongo de ejemplo la Fundación Madre y Maestra, la que me motiva por tener la oportunidad de aportar un granito de arena para que, entre las empresas y las instituciones de nuestro país, crear las sinergias necesarias para apoyar a miles de jóvenes a desarrollar las habilidades necesarias, para que en un futuro cercano sean los líderes que dirijan nuestra nación. 

Los grandes cambios del mundo se han logrado a partir de la educación, la investigación y la innovación.

Estamos muy entusiasmados en implementar el HUB de emprendimiento de la PUCMM, un ecosistema de emprendedores que encuentran una plataforma que les ayudará a mejorar los conocimientos, la guía y mentoría, así como el financiamiento para la comercialización de sus proyectos. En este sentido, desde la Fundación estamos logrando sinergias con instituciones y empresas que han tenido la experiencia y que mantienen esto dentro de su estructura, a fin de trabajar en conjunto. 

Los egresados de la PUCMM representan unos 92,000 profesionales, dispersos en el mundo y ha sido muy gratificante conocer la excelente capacidad profesional con la que la mayoría hoy se desenvuelve en sus negocios o puestos de trabajo, así igual reconocer la disposición de nuestros empresarios en colaborar con el desarrollo de la República Dominicana a través de la educación de la población. En nuestras empresas hemos desarrollado el concepto de Valor Compartido, aplicándolo no solo a Grupo M-CODEVI , sino en las demás instituciones en las que nos desenvolvemos. Esto es, estar atentos a las necesidades de la sociedad, de la gente, buscar oportunidades de negocios bajo esta necesidad y poner la experiencia y recursos corporativos de la empresa a desarrollarlos. Un ejemplo de esto es las 60 microempresarias que hemos formado para que, a través de sus microempresas, sean las que suplan los alimentos a los 18,000 empleados de CODEVI.

Me he inspirado en las necesidades de la mujer al implementar MÉDICA, un centro de salud ambulatorio establecido en la zona sur de Santiago, y que viene a solucionar problemas básicos de salud a la población, en especial, a las mujeres. A través de las instituciones sin fines de lucro, siempre prevalece la gestión y funciones de la mujer; puedo poner el ejemplo de la interesante labor que llevan a cabo las féminas en el campo como cooperadoras de salud del ILAC.

“Es admirable cómo la mujer dominicana se arriesga para vencer los obstáculos del diario vivir, superándose dentro de sus posibilidades, en su mayoría precarias, también a sí mismas día a día preparadas para ser madres, hijas, amigas, parejas y líderes”.

RS: En el ámbito profesional, ¿qué aspectos no le gusta permitirse en el ejercicio de sus funciones?

MCC: En la vida de cualquier individuo, no debe permitirse negociar nuestros valores, la transparencia, la ética, nadie puede permitirse violaciones a las prácticas legales en ningún sentido, respetar para que nos respeten, y ser exigente con nuestros hijos en todo esto. 

RS: ¿Entiende usted que ha logrado cumplir todos sus anhelos profesionales?

MCC: He hecho muchas cosas en mi vida, y si me preguntan de qué me arrepiento, les diría de no haber hecho más y más cosas. Debí aprender más idiomas, estudiar nuevas disciplinas, entre ellas arte, hacer más deporte, enseñar más. Si bien puedo seguir aprendiendo cosas, lo que más bien me corresponde en estos tiempos es apoyar a los jóvenes en su crecimiento profesional. 

Dejar que las nuevas generaciones tomen nuestro lugar, darles la oportunidad de que tomen acción y liderazgo. Es por eso por lo que motivo a los jóvenes a que aprovechen el tiempo que el Señor les regala. Hoy puedo decir que he logrado, poder mirar hacia atrás y estar satisfecha de haber podido contribuir en la transformación de muchas vidas, colaborando en el desarrollo de comunidades donde laboramos en la Isla, y sobre todo, ser ente que concilia en las mejores.

RS: Siendo usted una mujer que vive en constante formación, ¿qué consejo le daría a las nuevas generaciones que desean convertirse en líderes empresariales?

MCC: Debemos impregnar a los jóvenes de una actitud positiva como el combustible que mueve a hacer cosas o no; a aceptar con optimismo la vida; a trabajar con entusiasmo; a entender cuáles son y dónde están las oportunidades en cada cambio; pensar, proponer y ejecutar las soluciones a los problemas de una forma diferente y más eficientemente.

Enseñarles a tener iniciativa, autodisciplina, focalización, carácter, capacidad para resolver problemas, compromiso con lo que hace, buenas relaciones interpersonales, sin dejar atrás el aprender a cultivar otras cualidades, bastante más sutiles, como son la capacidad para escucha activa, disposición de servicio, generosidad y sentido de responsabilidad. 

Que desde cualquier posición que estén, encuentren la oportunidad de colaborar en diversas áreas de la vida social, salud, medio ambiente y económica. En cada una de las funciones que desempeñen a lo largo de su vida trabajen con pasión, perseverancia, transparencia, enfrentando los retos con valentía y anteponiendo siempre el respeto a los demás.

A lo largo de la vida enfrentamos grandes desafíos, pero lo más importante es entender sobre la educación integral de las personas, entender que no solo del trabajo vive el hombre, no basta con estudiar para tener un sueldo. Se necesita de cualidades como honestidad, lealtad, perseverancia, paciencia y, sobre todo, en nuestro país que por idiosincrasia nos movemos de nuestros puestos de trabajos por un mejor salario, dejando atrás nuestra ética profesional y no tomando en cuenta las oportunidades que hay detrás de muchas de las empresas o instituciones a las que pertenecemos. 

Debemos vivir con una actitud permanente de agradecimiento y valorar la vida, la familia, la amistad y desarrollar una identificación solidaria con una comunidad, ayudando a nuestros semejantes con discreción y sin alardes.

 Es indispensable, además, involucrarse en las actividades culturales, humanísticas y religiosas. Disfrutar de la música, del teatro, la literatura, el baile, la poesía, en fin, no ser tímidos en tomar el jugo nutricio de estas actividades. Tenemos la responsabilidad de continuar capacitándonos para poder convertirnos en un ente verdaderamente productivo de nuestra sociedad.

“Cuando contemplas las dificultades a través del prisma divino que solo puedes ver cuando tienes a Dios en tu corazón, aprendes además que, hasta las cosas incomprensibles, las penumbras y las angustias desaparecen, y hasta las incertidumbres huyen del corazón cuando pones a Dios por delante”.

RS: ¿Qué le apasiona más: su rol como colaboradora de la PUCMM o de líder en la empresa?

MCC: Les puedo decir que el trabajo ha sido parte esencial de mi vida, porque es lo que hemos vivido desde nuestra infancia, por eso se convirtió –sin darme cuenta– en nuestro activismo primordial; pienso que ser transformadores de vidas y de comunidades a través del trabajo es reconfortante, gratificador y apasionante. Es por lo que desde cualquier lugar en el que me esté desempeñando me apasiona; porque todos tienen un mismo fin, que es el de colaborar con los demás.

RS: Ha forjado una trayectoria impecable en el ámbito empresarial. ¿Cuál ha sido su motivación todos estos años?

MCC: Pienso que en los 36 años de Grupo M, hemos disfrutado de grandes logros, pero algo que me llena de satisfacción es saber de la gran cantidad de profesionales que han contribuido para que estos logros se hayan realizado y, además, que se formaron en nuestra empresa, que mejoraron su calidad de vida y continúan haciéndolo mediante su labor en ella y que hoy, si ya no pertenecen a Grupo M, con orgullo reconocen que hemos sido una gran escuela de enseñanza que les ha abierto las puertas en otros lugares y que se pueden desempeñar eficazmente por la base adquirida. Además, evolucionar hacia un posicionamiento global de nuestra empresa, diversificarnos en otras áreas de negocios, reconocer y lograr alianzas estratégicas con otras empresas mundiales para impulsar el desarrollo de servicios y productos. 

RS: De acuerdo a sus conocimientos en el área, ¿suele ser difícil el trayecto hacia el liderazgo de una organización?

MCC: Debemos tener la habilidad de saber inducir a los demás a que sigan un mismo objetivo deseado, fomentando relaciones de gran respeto, solidaridad y compromiso con los demás, ayudándolos en su evolución, y para eso debemos estar siempre accesibles, mantener las puertas abiertas para escuchar lo que el otro quiera decirnos y buscar soluciones. 

Es difícil llegar a ser líder si no entendemos que en la vida se enfrentan fracasos, enfermedades, decepciones y tristezas. Lo importante es cómo se reacciona ante cada eventualidad. Todas las batallas que libramos sirven para enseñarnos algo, lo importante es nuestra disposición para asimilar las experiencias, para sembrar, crecer y aceptar los errores cometidos.

RS: ¿Qué es lo que más le enorgullece de ser mujer?

MCC: He llevado una vida de ciudadana común, pero sin mantenerme de espaldas y ajena a la vida. Siempre he puesto en práctica las teorías universitarias aprendidas y los valores inculcados en mi hogar para enfrentar decididamente las crudas y bellas realidades de la vida con dignidad y entereza. Pensando siempre en el bien común, no solamente en el mío propio.

He soñado con que nuestro país goce de todas las dimensiones de la riqueza y que logre una población educada y capaz de competir globalmente. Mantengo siempre mis principios de vida en el diario accionar, enfrentando y aceptando los cambios siempre con total transparencia, tomando las decisiones para el bien común y no individual, respetando las opiniones de los demás y actuando con actitud abierta, sin quebrantar los valores intrínsecos de mi ser y que me acompañan siempre. 

Estoy muy orgullosa de mi país y, sobre todo, de la mujer dominicana que está ganando mucho terreno a todo nivel, gracias a su capacitación y decidida superación personal y profesional. A la mujer no hay que empujarla, nosotras tomamos riesgos, vencemos obstáculos, superamos y enfrentamos los cambios con optimismo y transparencia, no nos detenemos por cuestiones de género. 

Somos perseverantes y no nos rendimos fácilmente, tal vez por eso somos mal catalogadas como menos empáticas, con lo cual no estoy de acuerdo en lo absoluto. 

La mujer representa la delicadeza, la belleza, la sutileza. La mujer de hoy se evoca fuerte, segura de sí y de su sexualidad, y eso me enorgullece.

RS: El empoderamiento femenino ha ido en aumento en los últimos tiempos… ¿cuál es su percepción acerca de esta realidad?

MCC: En nuestro país contamos con un alto número de mujeres de valía, muy capaces y competentes que trabajan arduamente en diversas áreas, gran parte de ellas en la microempresa, para beneficio de sus familias y del país y es admirable cómo la mujer dominicana se arriesga para vencer los obstáculos del diario vivir, superándose dentro de sus posibilidades. Estoy segura de que ese gran grupo de mujeres nunca se les ha ocurrido detenerse a pensar que son inferiores por cuestiones de género, sino que se han ocupado de educarse, de trabajar apegadas a valores y ética, que han plasmado un liderazgo no importando desde qué posición se desempeñan. Resalto mi clara posición femenina y no feminista frente a este tema. Para alcanzar el éxito, no importa en qué sexo radica el talento. No es tiempo de guerra en ningún aspecto, sino de construir juntos. Puedo asegurar que en nuestra empresa hemos sido más las mujeres que se han desempeñado en el transcurso de su historia que los hombres. Mujeres que han mantenido una férrea decisión de progreso, de desarrollarse y aportar al crecimiento, no solo de la empresa, sino del país. 

“La mujer representa la delicadeza, la belleza, la sutileza. La mujer de hoy se evoca fuerte, segura de sí y de su sexualidad, y eso me enorgullece”.

RS: Según su convicción, ¿cómo visualiza la participación de la mujer en el mundo de los negocios?

MCC: La primera responsabilidad de toda mujer debe ser la de contribuir día a día a desarrollar una familia alegremente unida, fortaleciendo sus hijos en la individualidad. Desarrollar su intelecto y espiritualidad, y compartirlo con sus compañeros de labores, familia, amigos y la sociedad. Creo que si nos enfocamos en establecer un balance en todos los aspectos de la vida, nos será más fácil y satisfactorio llevar a cabo nuestra misión. Ese ha sido mi caso, vigilo el no desbalance entre todas estas actividades de la vida.

Para toda mujer poder participar exitosamente en el mundo de los negocios, debe ser suficientemente crítica con sus propias acciones, ser disciplinada y exigente consigo misma, tener la disposición de trabajar incansablemente, pero, al mismo tiempo, ser compasiva, saber pedir perdón y disculpas cuando cometa errores y, a la vez, tener un espacio para disfrutar sus éxitos, las victorias, la amistad, la familia y las cosas bellas que nos brinda la vida. La educación y capacitación es básica para poder entrar a ser competentes en los negocios, sin eso es imposible llegar a tener una posición deseada. Pero le doy mucho peso a los valores y principios, ya que son elementos extraordinarios en la vida, son como la constitución que rige los comportamientos y creencias de cada individuo.

Por principio, les exhorto a que sean humanas, compasivas, solidarias, honestas, leales, confiables, eficientes, humildes; pero también, sean aguerridas y determinadas. 

RS: Se le considera como una de las mujeres más influyente y visionaria de la República Dominicana. ¿Cómo califica esta distinción?

MCC: Simplemente soy una persona que ha superado con humildad y determinación las vicisitudes a lo largo de la vida, aprovechando esto para forjar un espíritu fuerte y emprendedor, que solo se forja cuando se prueban los sinsabores de las adversidades. Con mucho tesón, no he dejado que mis miedos arruinen mis metas y que las barreras a enfrentar sean solo las externas, no internas. 

Cuando contemplas las dificultades a través del prisma divino que solo puedes ver cuando tienes a Dios en tu corazón, aprendes además que, hasta las cosas incomprensibles, las penumbras, y las angustias desaparecen y hasta las incertidumbres huyen del corazón cuando pones a Dios por delante. Gran parte lo que hoy puedo decir que he logrado, poder mirar hacia atrás y estar satisfecha de haber podido contribuir en la transformación de muchas vidas, colaborando en el desarrollo de comunidades donde laboramos en la isla, y sobre todo ser ente que concilia en las mejores decisiones, porque si algo censuro y no acepto es la indiferencia. La indiferencia es una actitud peligrosa y debemos evitarla y además es castigada ante los ojos de Dios y el mundo.

Nuestro país tiene grandes oportunidades para todos, es asunto de identificarlas y trabajar enfocados para alcanzarlas. Es por eso que empresarios comprometidos junto con autoridades están dedicando su tiempo y recursos en colaborar en aspectos de competitividad, industrialización, marca país, educación y salud, entre otros.

RS: El pasado 8 de marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer… ¿considera usted que la figura femenina ha logrado acabar con los estigmas que se le han impuesto en las distintas sociedades del mundo?

MCC: Es admirable cómo la mujer dominicana se arriesga para vencer los obstáculos del diario vivir, superándose dentro de sus posibilidades, en su mayoría precarias, también a sí mismas día a día preparadas para ser madres, hijas, amigas, parejas y líderes. Vemos que en Latinoamérica, hoy las mujeres conformamos el 50% de los empresarios, mientras que en Estados Unidos asciende al 60% del total. Estas cifras demuestran que nuestros horizontes de roles se han ampliado cada día más. 

Considero que gran parte de las mujeres de nuestro país están muy interesadas en superarse. Vemos que los puestos de trabajo formales son ocupados por mujeres en un 46%. Más aún, en el sector de Zonas Francas que sabemos ha sido el que ha aportado una mejor recuperación económica durante la actual pandemia, la mujer ocupa 90,000 puestos de trabajo de los 150,000 que tiene el sector, habiéndose reintegrado a sus labores en un 98%. 

Ahora bien, cuando dice que ha habido deserción, más bien lo que pienso ha sucedido es que la mujer cada día se prepara académicamente más y está queriendo independizarse en búsqueda de mejores remuneraciones económicas y así va construyendo su propia microempresa, muchas con grandes éxitos.