Los fanáticos de los Yankees de Nueva York son exigentes, eso no hay ni que decirlo. Siempre han esperado de sus peloteros el máximo rendimiento y cuando esto no ocurre son los primeros en señalarlos con el dedo acusador y hacer caer sobre ellos un aguacero de críticas. Ninguna gran estrella de la escuadra de la Gran Manzana ha salido ilesa de esta situación y menos en los tiempos recientes, donde el éxito les ha sido esquivo como equipo.

Tal es el caso de Aaron Judge, principal figura del cuadro de los Bombarderos por estos días al cual también le han pegado con todo cuando no ha estado a la altura. Sin embargo, no es el caso que vive en este ciclo, sino todo lo contrario.

En la actualidad el hombre que defiende el jardín derecho de los Mulos del Bronx atraviesa uno de los momentos más dulces de su carrera, encontrándose sano y a la vez productivo con su madero.

Ya no recibe regaños por parte de sus seguidores, solo elogios. Pero hay más. El excelente presente que vive le convierte inequívocamente en uno de los jugadores a tener