El Liverpool inglés ganó la Copa FA; también se llevó la Carabao; luchó hasta el final por la Premier  (ganada por el Manchester City); y el próximo 28 de mayo, tendrá su gran reto del 2022: conseguir su séptima Liga de Campeones, igualando las siete del AC Milan y quedar detrás solamente de quién será su rival el Real Madrid (13).

Hay tres «tocados» (de los titulares), pero en Liverpool cuentan con los tres para la final. De Fabinho, Klopp dijo que evoluciona «muy bien». Mohamed Salah (muscular) y Virgil Van Dijk (rodilla) son otros afectados. Están seguros para París, si no hay recaída. De ser necesario, Henderson o Keita, Diego Jota y Matip serían sus potenciales sustitutos. Todo indica que no hará falta.

Liverpool es un gran equipo. Es evidente. Sus resultados y rendimiento lo demuestran. Es difícil sacarle defectos, parecieran no tener puntos débiles. Un elenco arriesgado con la defensa muy alta, pero el neerlandés Van Dijk siempre logra controlar todo.

Ofensivamente el cambio más significativo ha sido en torno a la variedad de su juego de posesión de su 4-3-3. Los «Reds» siguen siendo extraordinariamente efectivos en las transiciones, pero se han vuelto cada vez más capaces de dominar la posesión.

Utilizar a Alexander-Arnold como lateral alto ha contribuido a que Sadio Mané y Salah puedan operar en zonas interiores, donde se combinan último añadido a la escuadra el colombiano Luis Díaz que se ha convertido en una pieza fundamental para el éxito del equipo.

En su faceta defensiva los futbolistas del mediocampo, como Fabinho, ofrecen la misma energía en ataque como en defensa, Alisson Becker juega con seguridad cuando tiene que salir de la portería y Van Dijk tiene tanta autoridad en los duelos aéreos que se ha vuelto indispensable en el corazón de la defensa roja.

Como estrategia en la zaga, Klopp también ha alentado una presión más alta, más allá de su enfoque de presión tras pérdida, que se basa en el mantenimiento de la misma contra rivales que prefieren una salida en corto desde atrás, como lo hace su rival de turno.

El Liverpool está acostumbrado a defender en bloque alto o medio, es decir, o te va a presionar arriba o te espera en mediocampo, con la línea alta siempre. Las (pocas) veces que se le ha arrinconado atrás (el Manchester City lo hizo) sufre. Todos están de acuerdo en algo: Klopp no tiene plan cuando se ve arrinconado atrás, por eso, intenta evitarlo.

Los ingleses enfrentaron a los de Madrid en la final de la Liga de Campeones en la edición 2017-2018 donde el conjunto español derrotó al Liverpool por 3-1 con un gol del galés Gareth Bale y una actuación para el olvido del portero del equipo inglés, Loris Karius.

Ya sea el Real Madrid o el Liverpool el que levante la Copa en el «Stade de France», se habrá fijado una clara tendencia: Españoles e ingleses se reparten ocho de los diez últimos títulos de la Liga de Campeones y mantienen una emocionante puja por ser los mejores del continente en el fútbol de clubes.

POSIBLE FORMACIÓN:

Liverpool: Alisson Becker; Andrew Robertson, Virgil Van Dijk, Ibrahima Konate, Alexander Arnold; James Milner, Fabinho, Jordan Henderson; Luis Díaz, Sadio Mané, Mohamed Salah. DT: Jürgen Klopp.

Bajas: Thiago Alcántara