La espigada centro Rocío Jiménez Encarnación, busca abrirse paso y cristalizar su sueño de algún día vestir la franela de la selección nacional de baloncesto de mayores.

Nativa de Elías Piña, en la zona fronteriza de República Dominicana, forma parte del Proyecto de Categorías Formativas de la Federación Dominicana de Baloncesto (Fedombal), que dirigen el técnico Melvyn López, entrenador en jefe de la selección nacional masculina de mayores, junto al ex baloncestista, inmortal del deporte dominicano, José-Maíta-Mercedes.

Jiménez recientemente se convirtió en la única jugadora quisqueyana en formar parte del NBA Academy Women’s Virtual, un programa de desarrollo de liderazgo y basquetbol, que reunió a los 64 Mejores Jugadores y Jugadoras en edad escolar de 17 países y territorios de Latinoamérica, Canadá y el Caribe, que se desarrolló en México.

“Para mí ha sido una experiencia maravillosa el haber podido participar en este campamento, donde además de representar a mi país, he podido aprender de grandes figuras del baloncesto mundial y la NBA”, expresó la novel jugadora.

Rocío considera un gran privilegio, el haber compartido durante el campamento, con su compatriota Chris Duarte, estelar jugador de Indiana Pacers en la NBA. “Ha sido un gran aprendizaje para mí y pueden estar seguros de que aplicaré sus consejos y enseñanzas para tratar de convertirme en una buena profesional del baloncesto”, agregó.

Jiménez reveló que “además de trabajar duro para poder desarrollar las habilidades que poseo, mi gran meta inicial es poder llegar a ser una jugadora importante de la selección nacional, y poder así representar a mi país en eventos internacionales”.

ROCÍO JIMÉNEZ

Rocío Jiménez, una joven de apenas 16 años que conoció el deporte que la ha enamorado apenas en 2019.

“Cuando todo comenzaba e iba en el mejor momento, llegó la pandemia y las cosas cambiaron”, le comenta a ESPN Digital la joven que estudiaba en el Politécnico Sagrado Corazón de Jesús Fé y Alegría, en Comendador, un municipio que hace frontera con Haití, una de las zonas con mayor nivel de pobreza del país.

Precisamente un entrenador de la zona la descubrió, la presentó a otras personas ligadas al baloncesto en Santo Domingo, y de ahí en adelante las cosas han cambiado para Rocío.

Al llegar a forma parte de la preselección nacional, uno de sus entrenadores la postuló para formar parte del NBA Academy Women’s Virtual Program, un programa de desarrollo de liderazgo y basquetbol donde más de 40 prospectos internacional de todas partes del mundo.

En dicho programa recibieron lecciones, instrucciones y desafíos de basquetbol virtuales cada semana con jugadoras y exjugadoras de la WNBA. Las lecciones interactivas incluyeron una variedad de ejercicios de tiro, manejo de balón y acondicionamiento para promover el desarrollo integral de sus habilidades.

Una de las principales mentoras de Rocío y todas las chicas es Mónica Rogers, exjugadora de la WNBA quien valoró lo exhibido por la única dominicana en el programa durante su proceso.

“Nuestro pan y mantequilla es baloncesto presencial, pero pudimos paso a paso armar un programa virtual con desarrollo tanto dentro como fuera de cancha. Por lo que vimos, las habilidades de Rocío son muy buenas. Tiene un estilo muy pulido con la habilidad de jugar tanto en la pintura como en la parte alta de la cancha. Sabe pequeñas que a veces solo veteranos conocen”, comentó Rogers quien viene de trabajar como entrenadora en baloncesto universitario y es parte importante del programa virtual de la NBA Academy.

Rocío Jiménez espera ser pronto parte de otros programas de la liga ya de forma presencial y además entre sus sueños se encuentra en algún momento ser parte de la Selección Nacional de su país. 

“Sería un sueño jugar como la selección. Todavía recuerdo gente que me decía que me fuera a jugar voleibol, que el baloncesto es un deporte para varones. Pero esto es lo que me gusta. Mi baloncesto. Siento que he llegado y lejos y puedo tener una carrera exitosa, Dios mediante”, finalizó Jiménez.