Ya son 31 y solo queda un equipo para completar los cupos de Qatar 2022. Australia venció a Perú por penales tras empatar sin goles en ciento veinte minutos de juego y obtuvo su pase a la cita de noviembre que será su quinta presencia consecutiva. Los sudamericanos no pudieron repetir lo hecho en Rusia 2018 y quedaron a las puertas.

Un partido con mucho en juego en Doha, Qatar, como aperitivo de lo que se verá en unos meses. Todo el mundo futbolístico expectante, a pesar de que el juego no ofreció casi emociones. Los nervios y la tensión hicieron que los encargados de elegir las mejores jugadas para hacer los compactos televisivos tuvieran una tarea más que difícil.

Australia apostó a su libreto, un juego ordenado, sólido, sin mucho esplendor, pero que Perú no pudo atravesar. A los sudamericanos le faltó chispa y velocidad, características que mostraron en las Eliminatorias y que lo llevó al repechaje. Así, transcurrieron noventa minutos que si no era por lo que había en juego, hubiera sacado más de un bostezo.

En el suplementario, en cambio, se vio lo mejor de Perú. Se la jugó a no ir a los penales y con remates de afuera del área complicó más de lo que había hecho en todo el partido. Incluso Flores estrelló un remate de cabeza en el palo. Los oceánicos se mantuvieron ordenados y basaban sus opciones en centros y pelotas paradas.

Desde los 11 pasos definieron un juego vs Perú, en un partido que no tuvo mucho.

El héroe es Redmayne que entró a distraer jugadores de manera peculiar en los penales.

Finalmente llegaron los penales, un momento muy atractivo para los neutrales pero una experiencia nada envidiable para los hinchas de ambos equipos. El entrenador de Australia hizo un movimiento jugado, pero que le dio resultados. A pocos segundos de terminar el alargue, quitó a su arquero titular Ryan y lo reemplazó por el suplente Redmayne ante la sorpresa de los presentes.

Pero fue el peruano Gallese quien se lució primero deteniendo el primer intento rival. Sus compañeros hicieron los deberes hasta el tercer disparo, cuando Advíncula estrelló el suyo en el palo provocando la nueva igualdad. Cumplidos los cinco tiros reglamentarios, fueron a uno cada uno y allí el ingresado Redmayne se lució parando el disparo clave que le dio a Australia el boleto al Mundial.