15 junio 2022

Imagen del combatiente Pablo Mirabal, más conocido como Pablito Mirabal por ser un niño de unos 13 o 14 años de edad. Fue el expedicionario de menos edad entre los 198 que arribaron al país en 1959.

Hay una anécdota muy graciosa de Pablito Mirabal. Él se había enterado en Cuba que a Trujillo le decían Chapita y que después de llegar a dirigir el país le molestaba que lo llamaran por ese apodo. Un día Trujillo pidió que lo llevaran al lugar donde tenían recluido a Pablito. Trujillo había regado el mito de que ninguna persona resistía una mirada suya de frente sin asustarse. El asunto es que Trujillo llegó, lo miró de frente en forma arrogante y le preguntó ¿cómo te llamas? El niño le dio su nombre. Cuentan que Pablito usaba una bala amarrada al cuello como amuleto y al dictador preguntarle ¿para qué era esa bala? y él respondió para matarlo a usted. Y a seguidas mirándole a la cara le preguntó ¿usted sabe quién soy yo? El niño respondió: Sí, Chapita. Cuentan que Trujillo montó en cólera y dio un golpe en la mesa y pidió que se llevaran al niño del lugar. Repasando algunos apuntes del eminente psiquiatra, doctor Antonio Zaglul Elmúdesi, él narra que para preservarle la vida tuvo que inventarse un extraño "diagnóstico" y luego explicarle eso a otros médicos para que Trujillo entendiera que ese niño estaba medio "loco". Para evitar situaciones peores que las que enfrentaba la dictadura, Trujillo ordenó que tanto al Comandante Delio Gómez Ochoa como a Pablito Mirabal les preservaran sus vidas y fuesen repatriados a Cuba. Pablito moriría después a causa de una descarga eléctrica o algo parecido.