Hay jugadores que, indistintamente de la disciplina a la cual se dediquen, priorizan el hecho de concretar un contrato multianual y por una alta suma de dinero, mientras que hay otros que prefieren dejar de lado el tema económico y enfocarse en poder ganar campeonatos.

Una situación como esta última planteada se acaba de observar dentro del mundo del baloncesto de la NBA, en donde resalta el movimiento realizado entre James Harden y su firma por dos temporadas con los Philadelphia 76ers, equipo al cual llegara apenas en febrero de este año, proveniente de los Brooklyn Nets.

En lo que se puede catalogar como un hecho que puede marcar su carrera deportiva, Harden tomó la decisión de renunciar a percibir la cantidad de 47 millones de dólares, que le correspondían por concepto de su último año de su multimillonario acuerdo firmado con Houston Rockets en 2017, para así concretar el acuerdo con los Sixers por $ 68 millones, pero cancelados en dos temporadas.

Este movimiento ha permitido a la gerencia de Philadelphia contar con un mayor espacio dentro de su masa presupuestaria para poder engrosar su nómina de cara a las próximas campañas, pudiendo hacerse del ala-pivot PJ Tucker y del escolta Danny House Jr., lo que deja ver cuáles son las verdaderas intenciones de la 'Barba' dentro de esta institución.

En los canales oficiales del conjunto de los 76ers, Harden ha declarado de forma muy abierta que ha tomado esta decisión, con el único objetivo de permanecer en este conjunto y poder ganar un tan anhelado anillo de campeón, que bastante se le ha hecho esquivo en su carrera.

"Creo que tenemos las piezas para lograr ese objetivo. Desde mi primer día con la organización de los 76ers, el equipo y los aficionados me han ayudado a sentirme como en casa aquí en Philadelphia. Estoy emocionado de construir a partir de la temporada pasada y no puedo esperar para salir a la cancha con los muchachos y comenzar este viaje"; fueron las declaraciones del base.

Harden desde su llegada a los Sixers disputó un total de 33 partidos, entre campaña regular y Playoffs, donde registró promedios de 19.8 puntos, 9.5 asistencias, 6.4 rebotes y un robo, con una efectividad en tiros de campo del 40.3%. A pesar del poco tiempo en la institución, se ha sentido muy identificado con ella y su afición; por ello, es muy posible que este equipo sea de nuevo protagonista en las venideras zafras.