11 julio 2022

Mejor prevenir

Mejor prevenir

Con tempranera campaña electoral en rápida marcha hacia el clímax en su intensidad y con un expediente Medusa convertido en historia de impensable prevaricación, República Dominicana continúa su camino por el tortuoso sendero de una crisis mundial matizada por escasez y carestía de materias primas.

Gobierno y oposición acudieron durante el fin de semana al mercado de ilusiones a ofrecer a los electores fórmulas mágicas que resuelven todo tipo de problemas o a plantear que no serán resueltos, en contraposición con la reiterada advertencia del banquero más poderoso del mundo, de que “las cosas pueden ir a mucho peor”.

Jamie Dimon, consejero delegado de JP Morgan Chase, con activos por 3,74 billones de dólares, préstamos por 1 billón y depósitos por 2,46 billones, dijo al diario El País, de España, que el mundo se enfrenta “a problemas muy serios como una alta inflación, particularmente en los precios energéticos y alimentarios, y subidas en los tipos de interés”.

Aun cuando admite que en Estados Unidos la situación es relativamente buena, con un mercado laboral muy fuerte y consumidores que tienen dinero para gastar, Dimon cree posible que la economía estadounidense ingrese en período de recesión.

Las malas nuevas del influyente banquero se reflejan ya en muchas partes, incluido Sri Lanka, territorio del subcontinente indio, donde gigantescos estallidos sociales obligaron al presidente y al primer ministro a dimitir en medio de una crisis política derivada de la crisis económica.

El huracán que se avecina, según vaticina Dimon, no ha afectado los cimientos macroeconómicos dominicanos, como lo cree el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo directorio aprobó la evaluación ordinaria que realizó al desempeño de la economía, sin necesidad de convocar a reunión, al señalar que las cuentas nacionales no presentan desequilibrios importantes ni problemas de sostenibilidad.

Aun con los resultados resaltados por el FMI, de adecuada implementación de políticas monetarias y buen manejo del programa de vacunación, Gobierno y oposición deberían evitar con estrambóticos discursos electorales que la nave se ladee en medio de la tormenta.

La economía dominicana todavía mantiene proa hacia la consecución, en 2023, de la meta de inflación de 5+1 % y los pronósticos de crecimiento del PIB sobre un 5 %, en 2022, pero se requiere poner máxima atención al aviso de huracán económico reiterado por el jefe del banco más grande del mundo. Es mejor prevenir.