La Reina Isabel II de Inglaterra, o Queen Elizabeth II, falleció este jueves.  Su reinado de 70 años deja un legado importante no solo en la política sino también en los deportes. Durante su reinado, no sólo vio   pasar, mientras estuvo en el trono, a seis papas, 13 presidentes de los Estados Unidos, sino que también vio a pasar a ocho (8) comisionados de la MLB.

También fue la primera monarca en presenciar un juego de Grandes Ligas en vivo, después de la II Guerra Mundial, y vio como nueve peloteros nacidos en el Reino Unido llegaron a las Grandes Ligas. Sin contar todos aquellos que provienen de las islas vírgenes americanas o de los países de la Common Wealth, tales como Canadá, Australia y Nueva Zelandia.

Queen Elizabeth II's 1991 USA visit included Orioles-A's MLB game https://t.co/ZAmc5g9ATw

Sin lugar a dudas, la Reina Isabel II deja un legado también en el beisbol. Cuando la reina nacióm Babe Ruth estaba en su décima temporada de Grandes Ligas. Pero hay otros daros de interés tales cómo:

Cuando la reina Isabel II fue coronada en 1952:

  • Hank Aaron aún no había hecho su debut en la MLB
  • Los entonces Brooklyn Dodgers no habían ganado una Serie Mundial
  • Mickey Mantle estaba en su segunda temporada
  • Barry Bonds aún no había nacido
  • Los Medias Rojas no habían ganado una Serie Mundial en 34 años

  • Eso sin contar la tarde de 15 de mayo de 1991, cuando la monarca inglesa recibió todos los honores como invitada de honor en un juego entre los Orioles de Baltimore y los Atléticos de Oakland. El presidente estaodunidense para aquel entonces era  George H.W. Bush, padre, y la primera dama, Bárbara Bush.

El pitcher  Dave Stewart recuerda aún ese momento  y le dijo a Bob Nightingale del USA Today que hasta traó de hacerle un chiste a la reina.

"Lo recuerdo como si fuera ayer", declara Stewart al periodista.

"Estábamos todos alineados para conocerla en esa procesión”, recuerda Stewart, cuyo No. 34 será retirado por los Atléticos el domingo. “Así que Three Stooges era una de mis comedias favoritas. … Entonces, cuando ella pasó (en la fila), hice algo como los Tres Chiflados: 'Queenie, nyuk nyuk'.

"Ella se rió. Bueno, esbozó una sonrisa...  Ponlo así. El resto del equipo se estaba riendo a carcajadas. Fue genial para mí. Estoy seguro de que también lo fue para todos,  pero tuve que actuar como un maldito tonto".

Según las crónicas de la época,  la reina cumplía el protocolo pero lucía aburrida en el juego.